RUMI
Cada árbol y cada planta del prado
parece estar danzando;
aquéllos con ojos comunes
sólo los verán fijos e inmóviles.
parece estar danzando;
aquéllos con ojos comunes
sólo los verán fijos e inmóviles.
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3 ene 2014
25 oct 2013
21 abr 2013
16 abr 2013
From Marianne Williamson
Let’s all stop for a moment, close our eyes, and send love and peace to the city of Boston, and to all those affected in any way by the explosions at the Marathon. Simply tune in and send love from your heart to them. We send as well our peace and healing to the person or people who have done this, that they might be awakened to the Light within them and cease all harmful action NOW. Amen.
Dear God,
Please send Your angels to the city of Boston.
Heal all wounds,
Work miracles among the people
and calm their troubled hearts.
Amen
31 ene 2013
THE LAW OF DIVINE COMPENSATION
Dear God,
I surrender to You who I am,
what I have, and what I do.
May my life and talents be used
in whatever way serves You best.
I surrender to You my failures
and any pain still in my heart.
I surrender to You my successes
and the hopes that they contain.
May the Light of Your Love
shine deep within my heart
and extend through me
to bless the world.
Amen.
~ Marianne Williamson.
1 ago 2011
31 dic 2010
Otro año casi ha concluido
Otro año casi ha concluido. Y el nuevo se presenta como un bebé recién nacido, cuya historia aun no ha sido escrita. Y como es un niño tenemos que tener mucho cuidado, ya que su futuro reflejará nuestra sabiduría – o la falta de ella.
De un punto de vista espiritual, cada momento es un nuevo comienzo. Y nos adentramos en él con un corazón abierto o una actitud sin amor, eligiendo con nuestra conciencia desde una pizarra de infinitas posibilidades.
Ya en el comienzo de un nuevo año, sintamos el júbilo pero también la sagrada solemnidad de nuestro extraordinario poder de crear el futuro.
Las plegarias para el Año Nuevo traen en sí más poder milagroso que nuestras intenciones para un nuevo año.
Perdonarnos, a nosotros y a los demás por la ocasional falta de bondad en un momento, por el tiempo perdido en la auto compasión que podría haber sido empleado para crear algo verdadero y bello, por la falta de gratitud por las bendiciones y privilegios que tenemos. Dediquémonos a la purificación de nuestros corazones… buscando detener la crónica indulgencia de nuestra debilidad y poder manifestar las fortalezas que Dios nos ha dado.
Los modelos pueden ser útiles:
Pido perdón para…
Concedo el perdón a…
Porque no quiero cargar con ese peso en mi corazón en este nuevo año.
He aquí otro:
Ruego para que este aspecto de mi personalidad sea sanado, transmutado, milagrosamente disuelto al entrar en este nuevo año.
Ruego para manifestar la perfección de mi divino potencial como una bendición para mí y los demás…
Este es el momento del año en el que vivimos interiormente tanto el ocaso como el amanecer. Ambos fueron creados por Dios pero nosotros decidimos cómo colorearlos.
El año entrante traerá lo que tenga que traer, pero aquello que nosotros aportaremos hará la diferencia.
Y lo más importante que podemos aportar al nuevo año es nuestro amor.
Marianne Williamson, 30 de diciembre de 2010
De un punto de vista espiritual, cada momento es un nuevo comienzo. Y nos adentramos en él con un corazón abierto o una actitud sin amor, eligiendo con nuestra conciencia desde una pizarra de infinitas posibilidades.
Ya en el comienzo de un nuevo año, sintamos el júbilo pero también la sagrada solemnidad de nuestro extraordinario poder de crear el futuro.
Las plegarias para el Año Nuevo traen en sí más poder milagroso que nuestras intenciones para un nuevo año.
Perdonarnos, a nosotros y a los demás por la ocasional falta de bondad en un momento, por el tiempo perdido en la auto compasión que podría haber sido empleado para crear algo verdadero y bello, por la falta de gratitud por las bendiciones y privilegios que tenemos. Dediquémonos a la purificación de nuestros corazones… buscando detener la crónica indulgencia de nuestra debilidad y poder manifestar las fortalezas que Dios nos ha dado.
Los modelos pueden ser útiles:
Pido perdón para…
Concedo el perdón a…
Porque no quiero cargar con ese peso en mi corazón en este nuevo año.
He aquí otro:
Ruego para que este aspecto de mi personalidad sea sanado, transmutado, milagrosamente disuelto al entrar en este nuevo año.
Ruego para manifestar la perfección de mi divino potencial como una bendición para mí y los demás…
Este es el momento del año en el que vivimos interiormente tanto el ocaso como el amanecer. Ambos fueron creados por Dios pero nosotros decidimos cómo colorearlos.
El año entrante traerá lo que tenga que traer, pero aquello que nosotros aportaremos hará la diferencia.
Y lo más importante que podemos aportar al nuevo año es nuestro amor.
Marianne Williamson, 30 de diciembre de 2010
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