RUMI

Cada árbol y cada planta del prado
parece estar danzando;
aquéllos con ojos comunes
sólo los verán fijos e inmóviles.

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26 dic 2013

La Navidad suele ser una fiesta ruidosa: nos vendría bien estar un poco en silencio, para oír la voz del Amor.

La Navidad suele ser una fiesta ruidosa: nos vendría bien estar un poco en silencio, para oír la voz del Amor.El Papa Francisco

5 sept 2013

El Papa Francisco envía una carta al G20 mientras el Vaticano convoca a 71 embajadores

Al tiempo que el papa Francisco enviaba una carta a Vladímir Putin y a los líderes del G20 reunidos en San Petersburgo pidiéndoles que eviten “soluciones militares” al conflicto de Siria, el secretario vaticano de Relaciones con los Estados, Dominique Mamberti, reunía a los embajadores de 71 países acreditados ante la Santa Sede —la práctica totalidad de la representación diplomática— para que trasladen a sus respectivos Gobiernos la necesidad del cese inmediato de la violencia. Jorge Mario Bergoglio no parece dispuesto a contentarse con las previsibles llamadas a la paz —ya sean desde la plaza de San Pedro o desde las redes sociales— ni con la jornada de oración y ayuno a la que, el próximo sábado, ha invitado a los fieles de otras religiones e incluso a los ateos. El papa argentino pretende que la vieja y siempre bien engrasada diplomacia vaticana presione con fuerza a favor de la paz.
Un ejemplo muy gráfico se está produciendo en Estados Unidos. Los obispos estadounidenses —auténticos baluartes del papa Francisco— se acaban de dirigir a los católicos para pedirles que presionen a sus representantes en el Congreso para que, ya sean republicanos o demócratas, voten en contra de la intervención militar. Los términos del llamamiento de los obispos estadounidenses son prácticamente idénticos —en claridad y contundencia— a las palabras usadas por Bergoglio a la hora de dirigirse a Putin. “A los líderes de los Estados miembros del G20”, escribe el Papa, “les pido que no queden indiferentes ante el drama que vive desde hace tiempo la querida población siria (…). Desgraciadamente, duele constatar que demasiados intereses han prevalecido desde que comenzó el conflicto en Siria, impidiendo encontrar una solución que evitase la inútil masacre a la que estamos asistiendo”. Bergoglio urge a los políticos más poderosos del mundo a “encontrar las vías para superar los diferentes enfrentamientos y abandonen cualquier pretensión de una solución militar”.
En la reunión con los embajadores de 71 países acreditados ante la Santa Sede, monseñor Dominique Mamberti fue incluso más allá. El ministro vaticano de Exteriores no solo advirtió de que la crisis de Siria “corre el peligro de tener consecuencias imprevisibles en otras partes del mundo”, sino que alertó ante la proliferación de “grupos extremistas” y pidió tanto a la población como a los grupos de oposición que tomen distancia de ellos y no validen el terrorismo. Mamberti dijo a los embajadores que tras el ataque con armas químicas perpetrado el pasado 21 de agosto por el régimen de Bachar El Asad “no pueden permanecer callados” y explicó que la Santa Sede espera que los responsables rindan cuentas ante la justicia.
La condena firme del Papa a los métodos de Bachar el Asad —“con particular firmeza condeno el uso de las armas químicas”, escribió en su cuenta de Twitter— no es óbice para que, con idéntico ímpetu, haya movilizado al Vaticano a favor de la paz. Consciente del interés que su elección como Papa y sus primeras medidas al frente de la Iglesia están suscitando, Jorge Mario Bergoglio parece dispuesto a enviar un mensaje inequívoco a favor de la paz. Ha enviado una invitación a judíos, musulmanes y ateos a que se unen a la jornada de ayuno y oración contra la guerra de Siria que tendrá lugar en la plaza de San Pedro de Roma desde las siete de la tarde del sábado hasta la medianoche.

http://internacional.elpais.com/internacional/2013/09/05/actualidad/1378400998_607898.html

19 jun 2013

El papa Francisco denuncia que entre los cristianos hay muchos "arribistas"


Ciudad del Vaticano, 22 abr (EFE).- El papa Francisco denunció hoy que en la comunidad cristiana hay muchos "arribistas", gentes que no tienen fe, "ladrones y bandidos que usan la religión como un negocio", y advirtió que para entrar en el Reino de Dios "la única puerta es Jesús".
El pontífice hizo estas manifestaciones en la misa que celebró en la capilla de la residencia de Santa Marta, donde se aloja, en cuya homilía afirmó que "la única puerta para entrar en el Reino de Dios, para entrar en la Iglesia" es Jesús y que quien no entra por esa puerta "es un ladrón o un bandido, es uno que quiere sacar provecho en beneficio propio, uno que quiere trepar".
"También en la comunidad cristiana hay arribistas. Fingen que forman parte pero son ladrones o bandidos, ya que roban la gloria a Jesús, buscan su propia gloria. Para ellos, como los fariseos, la religión es un negocio", afirmó.
Francisco aseguró que esa no es la puerta auténtica para entrar en el Reino de los Cielos, que la puerta es Jesús y que los que de verdad quieren entrar deben ser "humildes, pobres, justos, mansos, es decir, seguir las bienaventuranzas".
El Obispo de Roma agregó que Jesús no es sólo la puerta, "es el camino, la vía".
"Hay muchos caminos, tal vez más ventajosos, para llegar, pero son engañosos, no son verdaderos, son falsos. El único camino es Jesús", subrayó el papa, en la línea marcada por el documento del año 2000 "Dominus Iesus", encargado por el papa Juan Pablo II al entonces cardenal Joseph Ratzinger, luego Benedicto XVI, que presenta a Cristo como único Salvador del mundo.
"Pero algunos dirán, ¡Padre, usted es integrista! No, sencillamente esto lo ha dicho Jesús: 'yo soy la puerta, yo soy el camino que da la vida'. Sólo eso", afirmó Francisco, quien insistió en que Jesús dice siempre la verdad, con ternura y amor.
El papa Bergoglio denunció que muchas veces los hombres tienen la tentación de ser "demasiado dueños de ellos mismos y no de ser humildes hijos y siervos del Señor", y que intentan entrar "por otras puertas u otras ventanas".
"No buscad otras puertas que parecen más fáciles, confortables, a la mano. Llamad siempre a la de Jesús. Él jamás desilusiona, jamás engaña. Jesús no es un ladrón, no es un bandolero. Ha dado su vida por nosotros y cada uno de nosotros debemos pedirle por favor que nos abra, que nos deje entrar", manifestó.
Desde que fue elegido papa, el argentino Jorge Mario Bergoglio oficia todos días misa en la capilla de la residencia de Santa Marta, a la que asisten, entre otros, cardenales, obispos, miembros de la Curia Romana, funcionarios del Governatorato (ente que gobierna el Estado de la Ciudad del Vaticano) e invitados.
A la misa de hoy asistieron empleados de la Sala de Prensa, encabezados por el director, el jesuita Federico Lombardi, y el subdirector, Ciro Benedettini, y técnicos de Radio Vaticano del centro de Santa María di Galeria, en las afueras de Roma.

29 mar 2013

¡El Nuevo PAPA!

ROMA, ITALIA (AP).- El papa Francisco lavó y besó los pies de una docena de reclusos en un centro correccional juvenil durante un ritual del Jueves Santo que practicó durante años como arzobispo de Buenos Aires. Dos de los doce eran mujeres, un gesto significativo dado que el rito representa el acto de Jesús de lavar los pies de sus discípulos varones.
La misa fue celebrada en el centro de detención Casal del Marmo en Roma, donde 46 varones y mujeres jóvenes están detenidos. Muchos de ellos son gitanos o migrantes del norte del África, y los doce seleccionados incluyeron también detenidos ortodoxos y musulmanes, según las versiones noticiosas.
Como los detenidos son mayormente menores —la instalación aloja a presos de 14 a 21 años—, el Vaticano y el ministerio de justicia limitaron el acceso de la prensa al interior. Pero la Radio Vaticana transmitió la misa en vivo, y Francisco dijo a los detenidos que Jesús lavó los pies de sus discípulos en vísperas de su crucifixión en un gesto de amor y servicio.
"Éste es un símbolo, es un signo; lavar vuestros pies significa que estoy a vuestro servicio", dijo Francisco a los jóvenes. "Ayudaos los unos a los otros. Esto es lo que Jesús nos enseña. Esto es lo que hago. Y lo hago de corazón. Lo hago de corazón porque es mi deber; como sacerdote y obispo debo estar a vuestro servicio."













Francisco se ha convertido esta tarde en el primer Papa que celebra la misa de la última cena en un centro penitenciario para menores, fuera de la solemnidad de la Basílica de San Juan de Letrán. No sólo eso: el Papa ha lavado los pies de 12 reclusos, incluidos entre ellos dos mujeres. Una de origen serbio y religión musulmana, la otra una italiana de fe católica.
"Lo hago de corazón", le ha dicho el Papa a los jóvenes detenidos antes de lavarles los pies. "Amo hacerlo porque el Señor así me lo ha enseñado", ha añadido. Antes de inclinarse ante los 12 chavales para lavarles uno a unos los pies, Francisco les ha indicado que debían interpretar ese gesto como "una caricia de Jesús. Porque Jesús vino justo para eso, para servirnos y ayudarnos".
El rito del lavado de los pies busca recordar el momento en el que, según cuenta el Evangelio de San Juan, durante la última cena Jesús se arrodilló ante sus discípulos y les lavó los pies, en un signo de profunda humildad en el que se colocaba como siervo de sus seguidores, como el último de la fila.
Han sido varios los Papas que han llevado a cabo ese rito en el día de Jueves Santo, pero siempre en la Basílica de San Juan de Letrán y nunca lavándole los pies a reclusos o marginados sociales. Francisco ha querido recuperar el sentido profundo de ese gesto, acudiendo esta tarde al centro de menores Casa del Marmo de Roma en el que permanecen encerrados unos 50 jóvenes reclusos, de los cuales 11 son mujeres.

Para dar ejemplo

"Es conmovedor: Jesús que lava el pie a sus discípulos", comenzó diciendo el Papa a los jóvenes, en una homilía brevísima pero vibrante, que pronunció espontáneamente, sin leer ningún texto.
Francisco recordó como algunos de los propios discípulos, como por ejemplo Pedro, rechazaron que Jesús se arrodillara ante ellos para lavarles los pies. "Él mismo se lo explico a los discípulos: vosotros me llamáis maestro y Señor, y hacéis bien porque lo soy. Y si yo he hecho esto, también vosotros debéis hacerlo. Os he dado un ejemplo, para que lo hagáis también vosotros. Uno debe estar al servicio de los otros, y lavar los pies significa eso".
El Pontífice señaló a los jóvenes internos del Casal del Marmo que lo que nos enseña el gesto del lavado de pies es que debemos ayudarnos los unos a los otros. "Si me he enfadado con uno u otro, debo dejarlo pasar y si me pide que le haga un favor, se lo hago", explicó el Papa a los jóvenes. "Yo lavo los pies. Lo hago de corazón porque es mi deber. Y amo hacerlo porque el Señor así me lo ha enseñado. Vosotros ayudaros los unos a los otros".
Concluida la homilía, y cubierto por un delantal que le habían confeccionado especialmente para la ocasión los chavales de una comunidad para jóvenes con problemas familiares, Francisco se arrodilló ante 12 internos y les lavó los pies.
No se permitió la entrada al acto de cámaras de televisión, por aquello de respetar la privacidad de los menores de edad. Las únicas imágenes las realizaron fotógrafos de la Santa Sede y con mucho cuidado para no mostrar los rostros de los jóvenes. Ningún periodista asistió a la misa, a excepción de los de Radio Vaticana, que retransmitió en exclusiva la celebración religiosa. Según oímos, fue una misa juvenil, con muchos cantos con guitarra.

El Mundo