RUMI
parece estar danzando;
aquéllos con ojos comunes
sólo los verán fijos e inmóviles.
9 ago 2013
31 jul 2011
6 abr 2011
Buena suerte en lo que emprendas
"Buena suerte o éxito en lo que se emprende, sucede u ocurre."
Para lograr esa "buena suerte" en nuestros emprendimientos (así como sucede con todo en la vida), resulta estrictamente necesario definir detalladamente la visión de lo que queremos lograr y luego, ponernos en acción para que eso comience a manifestarse en la realidad.
Podemos decir que la "suerte" es una combinación de preparación más atención.
Cuando hablo de "preparación", me refiero a buscar los recursos que hacen falta, entrenarnos en los conocimientos necesarios y ponernos en acción. Y cuando digo "atención", me refiero a hacernos más conscientes del proceso, a prestar atención a las oportunidades que pueden presentarse, a darnos la oportunidad de desarrollar nuestra creatividad generando los contextos adecuados para que la misma ocurra, a dejar fluir nuestra imaginación, pero por sobre todo, a conectarnos con nosotros mismos.
Cuando un emprendedor siente en el camino que no está logrando los objetivos que se había propuesto y se desanima, por lo general esto es resultado de estar centrándose sólo en sí mismo.
¿Cómo cambiar esto?
Dejándo de dar vueltas en la pregunta: ¿Qué puede hacer el mundo por mí para que esto vaya mejor?
Y en lugar de eso, comenzar a preguntarte...
¿Qué puedo hacer yo por el mundo? Ó...
¿Qué le puedo dar yo al mundo?
Y aquí es donde TODO cobra sentido, se ilumina y se clarifica.
Eres tú mismo el que debe re-encender el fuego de tu propia motivación partiendo de encontrar en tu ser qué es lo mejor de ti mismo que puedes brindar.
Te propongo estos 6 pasos para convertir tu emprendimiento en un negocio próspero...
1) Encuentra el sentido.
¿Cuál es tu PARA QUÉ? Descúbrelo.
Nunca me voy a cansar de hablar de esto. Si no identificas cuál es el sentido de tus decisiones y acciones, vas a sentir que todo lo que hagas será en vano.
Es lógico que, desde esta falta de pilares fuertes devenga la desmotivación y un futuro incierto. Pónte a trabajar en tu interior; obsérvate con amor y cuidado.
¿Qué te dice tu corazón?
¿Cuál es ese PARA QUÉ tan grande e importante que te impulsa a hacer cosas en pos de tu emprendimiento?
¿Cuál es ese motor que te pone en marcha?
¡Esta es la CLAVE y el paso más importante de todos!
Sobre este fuerte pilar se construye todo lo demás.
2) Redefine tu emprendimiento si es necesario.
¿En qué se basa tu emprendimiento?
Clarifícalo. Re-defínelo. ReINgenierízalo a partir de haberte conectado con tu PARA QUÉ.
Escribe un plan del nuevo rumbo a partir de esta redefinición.
"Abre" el plan en propósitos, objetivos y metas cuantificables, medibles, específicas, temporales y seguibles. Considera todas las áreas para detallar tus propósitos: financiera, marketing, creación de productos, estrategias de publicidad, etc., etc.
3) Identifica las características de tu público objetivo.
¿Cuáles son las características de las personas a las que te diriges con tu emprendimiento?
¿Cómo son?
¿Qué edad tienen?
¿Cómo podrías describir a estas personas?
¿En dónde puedes encontrarlas con frecuencia?
Crea un perfil con esas características. Esto te ayudará a pensar en ellas cada vez que pienses en nuevas ideas y acciones a aplicar en tu emprendimiento.
Y el hecho de saber dónde encontrarlas, te ayudará a crear vías para que tu mensaje, tu ayuda o lo que tienes para ofrecer llegue a ellas más fácilmente y en forma efectiva.
4) Identifica cuáles son las metas que tu público objetivo quiere lograr.
¿Qué buscan lograr estas personas a las cuáles te diriges con tu emprendimiento?
¿De qué manera lo que estás ofreciendo los apoya y ayuda para que logren esos objetivos?
¿Hay algo que se te ocurre que podrías ofrecer que antes no habías considerado?
Clarificando estas cuestiones estarás en condiciones de mejorar tu servicio en pos de cubrir esas expectativas.
5) Detecta sus obstáculos y problemas.
¿Cuáles son los problemas que buscan resolver?
¿Cómo los puedo ayudar desde mi experiencia y conocimiento?
¡Esta parte me encanta! Aquí es donde tú te sientes más útil. Es hermoso sentir que podemos ayudar a otros en sus problemas. No tengo dudas de que eres una persona ávida de ayudar. Por eso, pregúntate:
¿Qué están necesitando?
¿Qué les falta?
Esto abrirá tu mente para "ver" nuevas posibilidades e ideas para prosperar en tu negocio. Recuerda: las personas esperan que las ayudes a resolver o aprender algo. ¿Qué es eso tan valioso que tienes para enseñarles?
6) Detecta qué es lo que no te gusta y ¡delégalo!
¿Qué es lo que menos te gusta o no te gusta hacer en tu emprendimiento?
Si en tu emprendimiento encuentras tareas que no disfrutas hacer... ¡delégalas!
Averigua quién te puede ayudar. Por ejemplo, muchas de las tareas de mi empresa que no me gustan, no quiero hacer o no me permiten despejar mi mente para la creatividad, las delego en asistentes virtuales. ¡Son geniales! Averigua por Internet y verás.
Además de las asistentes virtuales, ten en cuenta que puedes pedir ayuda también a tu entorno, tu trabajo, tu familia, tus amigos.
Investiga qué necesidades tienes en tu emprendimiento y trabaja en un plan de acción para buscar la ayuda que te hace falta y luego, ¡consíguela!
7) Enfócate en tus gustos y pasiones y ¡disfruta!
¿Qué es lo que más te gusta hacer?
¿Qué es lo que más te apasiona?
Desarróllate e invierte la mayor parte de tu tiempo y acción en las actividades que más te gustan.
Convierte tus pasiones en fortalezas desarrollando destrezas en el área en la que más brilles. Esto le dará aún más poder a tu emprendimiento. Estará más conectado a tu alma y a tu corazón, y esta es la mayor garantía de éxito que puedes tener, ¡ya lo verás!
Entonces, para resumir, esto es lo que tienes que hacer para re-encender la llama de tu motivación e "inyectarle" impulso a tu emprendimiento...
1.
Conéctate con tu PARA QUÉ.
2.
Redefine tu emprendimiento si es necesario, "abróchalo" a tu PARA QUÉ, planifica el nuevo rumbo.
3. Identifica las características de tu público objetivo.
4.
Detecta qué quieren lograr las personas a la que estará dirigido tu emprendimiento.
5.
Identifica los problemas que las personas de tu perfil objetivo necesitan resolver (obstáculos a derribar, necesidades a cubrir).
6.
Identifica qué es lo que menos o no te gusta hacer y ¡delégalo!
7.
Identifica qué es lo que más te gusta hacer, hazlo cada vez más y ¡disfruta!
Y aquí los tienes querido lector, estos 7 pasos te ayudarán a posicionar tu emprendimiento de una manera diferente y renovada.
Si los aplicas, tu autoestima y motivación se elevarán a las nubes y eso se verá reflejado en mayor bienestar y prosperidad en todos los ámbitos de tu vida.
¿Cómo ha impactado en ti este artículo? Por favor comparte tu opinión en la caja de comentarios de abajo, ¡me encanta leerte!
¡Por una vida al máximo con bienestar, amor y en libertad!
Ani Vera
© 2006-2011 Ana Cecilia Vera. Todos los Derechos Reservados.
Sobre Ana:
Ana Cecilia Vera es la fundadora y directora del portal Hacia lo que quieras ser uno de los sitios web de coaching hispano más importantes de Internet. Educa a miles de personas que buscan convertirse en líderes de sí mismas para que logren ser, hacer y tener lo que desean con menor esfuerzo y mayor efectividad. A través de prácticas y poderosas estrategias los ayuda a descubrir y conectarse con su potencial interior, inspirándolos a lograr sus sueños desde una emoción de gratitud, pasión y amor por la vida.
Visita www.hacialoquequierasser.com para recibir el reporte gratis "4 Pasos para Superar Pensamientos Negativos que te Impiden Avanzar".
13 dic 2010
Diferencias entre hechos e interpetaciones
Nuestra Calidad de Vida y Nuestras Interpretaciones
Había una vez un científico que entrenaba cucarachas para salto en largo. Luego de haberlas entrenado y con objetivo de dejar constancia de sus investigaciones, puso a una de ellas en el extremo de una pista pequeña de diez centímetros de largo. A la orden de: ¡Salta! El noble insecto pega el salto mientras el científico verifica con filmaciones y mediciones la ejecución del mismo (se dice que hasta grabó el sonido del jadeo por el esfuerzo). En ese primer intento anotó que la cucaracha saltó 3 cm.
Acto seguido y sin mediar piedad alguna, le arrancó 2 patitas, la puso en la pista de largada y le ordenó nuevamente: ¡Salta!. El científico con gran objetividad, filma, mide, fotografía… y luego anota: Cucaracha con 4 patas salta 2 cm. Realiza otra vez el mismo acto, arranca otras dos patas y le ordena saltar. Nuevamente anota: Cucaracha con 2 patas salta 1 cm.
Por último, deja a la cucaracha sin patas y le ordena: ¡Salta! Pero la cucaracha no responde. ¡SALTA! Gritó otra vez, pero sin reacción. Repitió el grito con más énfasis y fuerza, pero la cucaracha no se movía. Finalmente hace su anotación: Cucaracha sin patas… ¡queda sorda!
¿Cuál hubiese sido tu anotación? La historia está llena de interpretaciones como estas, interpretaciones que aun apoyándose en datos, experimentos y observación, fueron inválidas. Sólo por citar algunas de ellas: “El sol gira alrededor de la tierra”, cualquier observador podía comprobarlo. Cualquier científico podía dar cuenta de que si alguien dejaba en un frasco tapado un trozo de carne, al cabo de varios días estaba llena de gusanos; por cuanto se podría corroborar la teoría de la generación espontánea.
Sin embargo, los avances en la ciencia tal como lo dice Thomas Kuhn se debieron a “un cambio en el paradigma”: alguien que se atrevió a ir en contra del sentido común vigente, alguien que no estuvo conforme con la explicación. La explicación de un hecho, difiere del hecho ocurrido, una explicación es la reformulación de una experiencia sustentada en la conexión de eventos, llamados causas y efectos, con una base emocional: la cucaracha no salta porque quedó sorda.
Siempre que explicamos conectamos “el afuera” y “el adentro” con un “porque”: “llegué tarde porque había tráfico”, llegar tarde es un hecho, que fue por el tráfico es algo que yo pienso u opino. Diferenciar hechos de interpretaciones es una forma de ahorrarse discusiones innecesarias, no discutimos por los hechos, discutimos por las opiniones (interpretaciones) que tenemos sobre los hechos, las explicaciones que damos sobre el acontecer en nuestra vida.
No nos podemos librar de nuestras interpretaciones, el ser humano no posee opiniones, las opiniones poseen al ser humano. Esto implica que cada vez que escuchamos un relato de boca de alguien, ese es su relato, su historia, el ser humano es un gran constructor de historias. Las historias que construimos tiene que ver con nuestra manera particular de darle sentido a lo que observamos, nuestras explicaciones dan cuenta de cómo vivimos el acontecer, cómo vivimos nuestra vida, y la clase de vida que llevamos: las opiniones, nuestras explicaciones hablan más de nosotros que del hecho que deseamos explicar.
Distinguir los hechos de las interpretaciones, es una de las herramientas que utiliza un coach en una conversación de coaching. En ella el coach propone algunas preguntas que van despejando la incógnita, por decirlo de alguna manera, y poniendo al coachee frente a frente consigo mismo, mostrándole que la calidad de vida que está llevando no depende de lo que le acontece sino de las interpretaciones que hace sobre lo que sucede. Esto permite devenir en un observador distinto, pudiendo conseguir nuevas formas de ser y hacer para alcanzar sus nobles objetivos de manera extraordinaria. Sólo cuando interpretamos que la tierra es la que gira alrededor del sol pudimos estudiar los cielos con exactitud y esto nos permitió viajar a la luna. Sólo cuando dejamos de interpretar a los pájaros como animas voladoras es que pudimos interpretar el vuelo desde las leyes de la aerodinámica y así surcar los cielos con los aviones.
Para dar el gran salto y cruzar el bosque debemos estar dispuestos a soltarnos de la liana segura de nuestras certezas y tomarnos de nuevas lianas, adentrarnos a mirar las cosas desde nuevas formas de ver y observar, para avanzar.
Pregúntate: ¿Cuál será la liana que me tiene atado? ¿Cuál será la interpretación que me está limitando? ¿De qué manera estoy interpretando los hechos? ¿Qué dice de mí mi forma de interpretar la realidad? ¿Qué realidad estoy construyendo a partir de mis interpretaciones?
Te propongo el siguiente ejercicio de preguntas en dos diferentes dominios de la vida:
Familia: ¿Qué significa para mi ser padre o madre? ¿Cómo se cuando alguien es buen padre? ¿Qué hace alguien que a mi juicio es buen padre o madre? Mi forma de interpretar la paternidad ¿está constituyendo a mi hijo como un ser individual e independiente o está acentuando la diferencia de poderes? Mi manera de interpretar mi individualidad como hombre o mujer ¿le enseña a mi hijo sobre su individualidad o más bien le enseña a ser hijo toda la vida? ¿Cómo me trato a mi mismo/a? ¿Cuál podría ser otra manera de interpretar la paternidad que me permita a mí y a mi hijo construir una relación duradera sustentada en la confianza y el respeto? ¿Qué interpretación tengo sobre la felicidad familiar? ¿Qué interpretación tiene mi pareja? ¿Cómo podemos juntos generar una interpretación sobre la felicidad que sea generativa para ambos? ¿Qué conversaciones podría tener con él o ella?
Trabajo: ¿Qué significa para mí trabajar? ¿Qué sentido tiene hacerlo? ¿Qué dice de mí la manera en la que trabajo y me desempeño? Si tengo conducidos a cargo ¿Qué significa para mí ser líder? ¿Qué hace un buen líder? ¿Cómo se para, como habla, como trata a los otros un líder exitoso? ¿Qué otra manera de interpretar mi trabajo me permitirá disfrutar del mismo a plenitud? ¿Qué otra manera de interpretar mi liderazgo permitirá que mis conducidos disfruten de su labor?
Muchas de estas preguntas parecen obvias y no nos detenemos a reflexionar sobre nuestras interpretaciones sobre la vida, la familia, la paternidad o el trabajo. Más bien damos por sentado que las cosas son de determinada manera y ya. Atrevernos a interpretar nuestra realidad de manera diferente es crear una nueva realidad para nosotros y para los que nos rodean.
Fuente:Equipo Energes Coaching & Consulting-http://www.coachingyempresa.com.ar/
26 oct 2010
Libérate del resentimiento y abre las puertas a nuevas posibilidades
| P Resumen: ¿Acaso el resentimiento te invade por algo del pasado o del presente que no puedes soltar o aceptar? En este artículo me refiero a este tema y te muestro por qué es peligroso mantenerte en este estado de ánimo y te doy estrategias para liberarte de él y puedas comenzar a sentir paz en tu corazón y así dar paso a las mejores experiencias que te mereces vivir.
El resentimiento es un estado de ánimo altamente nocivo que podríamos decir se acerca al del enojo o la ira pero que quizás no lo manifiestas tan amplia y abiertamente. Juzgas que nada puedes hacer para cambiar el estado de los acontecimientos. Tienes como altoparlante ese conjunto de “voces” que te mencionaba antes que "te dice" constantemente que nada puedes hacer para producir cambios en tu vida; es un horrible sentimiento de miedo e impotencia. Las personas que se mantienen en el resentimiento, no son felices ni despliegan alegría. Desde este estado puede que sientan ganas de vengarse o desquitarse de la situación o persona/s, encadenándose a ellos desde el sufrimiento, la bronca y el rencor; lo que les va quitando poco a poco la libertad y el poder personal para accionar mejor y diferente. Muestran una corporalidad "rígida" , una energía densa que no fluye, como si no pudiesen soltar aquello que los tiene atados; ese resentimiento que en forma inconsciente, está bloqueando las oportunidades y posibilidades de acción más importantes que podrían realmente sanar su vida y traerles felicidad. ¿Cuál es la clave entonces para liberarte del resentimiento? Para liberarte de este nocivo estado de ánimo es necesario que desarrolles en ti el valor –aceptación-. Si te opones o resistes a aquello que no puedes cambiar: ¿qué posibilidades se pueden abrir para ti desde el resentimiento? Te dejo a ti la respuesta. Puede que busques culpables; quizás te encuentres perdiendo el tiempo y energías juzgando que nada puedes hacer para que los cambios se produzcan. Contrariamente, cuando aceptas una situación, te sientes en paz con tus posibilidades y sales a buscarlas, sin quedarte atrapado en lo que no tienes control. Si aceptas, te liberas de energías negativas, cargas tus "pilas" de motivación y puedes comenzar así a crear posibilidades que todavía no existen. Aceptar no significa que tenga que gustarte lo que sucedió en el pasado o sucede en el presente y que estés de acuerdo con ello. Aceptar significa tomar responsabilidad de algo que fue de esa manera o está siendo así en este momento. En lugar de enfocarte en luchar contra lo inmutable, lo que necesitas hacer es aceptarlo y poner esa energía a disposición de lo que sí vale la pena para ti: tus sueños y proyectos.
Te invito a aplicar estas estrategias y preguntas para que tomes conciencia, reflexiones y puedas vencer al resentimiento creando en tu interior el maravilloso estado de ánimo de la aceptación. © 2006-2010 Ana Cecilia Vera. Todos los Derechos Reservados. Sobre la autora:
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25 oct 2010
20 oct 2010
¿Por qué es importante tomar decisiones? 4 tips para liberar tu camino hacia lo que quieres
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Muchas veces tienen miedo de las consecuencias de tomar tal o cual decisión, por lo que viven en un estado de incertidumbre que los predispone de una manera reactiva ante los acontecimientos de la vida. Esperan indefinidamente que algo externo y mágico ocurra para liberarse de ese problema cuando pierden de vista que la solución está en sus manos. Si te encuentras en esta situación, corres el peligro de seguir en el mismo lugar dentro de un tiempo y que las cosas que deseas se hagan esperar indefinidamente.
¿Por qué es importante tomar decisiones en tu vida? Y simplemente porque influye directamente en el logro de lo que deseas. Si analizas cuidadosamente tus resultados, te darás cuenta que la mayoría de las veces no estás logrando lo que quieres por falta de enfoque y por supuesto de proactividad para emprender acciones que vayan liberando tu camino hacia el próximo paso. Deseamos tener todo el camino revelado, cuando en realidad el camino se construye paso a paso. Me gusta pensar en esto como el hecho de ir armando nuestro camino baldosa a baldosa. La idea es pararnos en una baldosa y buscar la próxima para colocarla en frente de nosotros, para poder pisar en ella y dar el próximo paso. Aquí te propongo 4 tips para que aprendas a tomar decisiones y liberes tu camino hacia lo que quieres: 1. Concéntrate en la situación que te esté molestando y clarifica qué es lo que quieres que ocurra. Como siempre, el primer paso es definir qué quieres; no me canso de repetirlo. Muchos de mis clientes los veo dar vueltas con el mismo problema, sin hacerse cargo, sin tener el valor de tomar una decisión porque temen los resultados de tomarla o simplemente porque no se han aclarado a si mismos qué les pasa con ese problema y qué esperan de esa situación para impulsarse a tomar una decisión que libere el camino de incertidumbres. Es importante que te preguntes ¿qué quieres que ocurra? ¿cuál es la brecha que debes salvar para llegar a lo que deseas? Declaración personal: "Yo quiero lograr...", "Yo quiero...". 2. Ten en cuenta que nunca podrás estar seguro que la decisión que tomes será la mejor. Es muy simple, si algo no está funcionando como esperabas, analiza la situación, detecta el problema, soluciónalo tomando una nueva decisión. ¿Puedes verlo? Siempre puedes ajustar tu marcha hacia lo que deseas. Tienes que saber de antemano que los resultados de tomar una decisión y acción no siempre van a ser lo que esperabas, pero esto no es tan terrible. El que una situación se convierta en negativa o positiva depende en gran medida de cómo interpretes la situación, depende de cómo estás observando el problema. Declaración personal: "¡Siempre puedo ajustar mis elecciones sobre la marcha!" 3. Piensa alternativas de solución/acción y elige una de ellas para continuar, ¡lánzate! No estés dando muchas vueltas. Infórmate, sé preciso y efectivo, analiza diferentes opciones de acción y elige la que mejor te impulse a seguir adelante. Abre tu mente para crear nuevas posibilidades. ¿Cómo te darás cuenta que es una "buena" alternativa? Piensa en los resultados, imagina qué ocurriría si emprendieras esa opción. Apoya tu elección con un estado de ánimo que te predisponga positivamente hacia buen puerto. Piensa en alternativas, elige una de ellas y coloca tu próxima "baldosa" para continuar tu marcha. El poder está siempre en tu elección. No te enfoques en el error posible, sino más bien en los resultados que lograrás eligiendo esa acción. No pienses en el miedo a equivocarte ya que en realidad ¡nunca te equivocas! simplemente vas eligiendo nuevos caminos y acciones hacia lo que deseas. No olvides que "solo la acción produce resultados". Ayúdate con esta pregunta: ¿Qué tendría que estar haciendo para lograr X cosa? Esto te ayudará a definir tu próxima decisión tomar y acción a seguir. La decisión, la declaración de quiebre, es el momento más importante entre tu meta y la acciones que emprendas hacia ella. Sino emprendes esas acciones significa que no estás realmente comprometido con tu decisión y es posible que tengas que volver a analizarla. 4. Confía en ti. En tu interior siempre están las respuestas aunque el panorama se presente a veces confuso. Confía en tu intuición, en tus logros, en tu experiencia y sobre todo en el conocimiento interior que parte de que tú eres el dueño de tu propia vida y que, aún pidiendo ayuda a otras personas, tienes que poner en alto lo que te dicta tu corazón. Escúchate, hazte buenas preguntas para tener buenas respuestas. Elige alternativas y toma decisiones de acuerdo a tus propios objetivos, no los ajenos. Declaración personal: "Yo confío en mi intuición, mi experiencia y convicción al tomar esta decisión y siempre puedo pensar en nuevas alternativas para seguir adelante hacia mis metas. Nada me detiene". El arte de tomar decisiones y acciones implica entrenarnos en habilidades altamente necesarias como las que detallo a continuación:
Todos tenemos el poder de elegir alternativas de acción, declarar quiebres, decir "BASTA" para re andar el camino. Sólo falta que actives ese poder dentro de ti. Recuerda que todo comienza con un pensamiento. ¿Hay algo que no es como esperas? Declara un quiebre, toma una decisión, ponte en acción y comprométete con ella hasta que la cumplas. ¡Verás lo que ocurrirá con tus emociones y resultados! © 2006-2010 Ana Cecilia Vera. Todos los Derechos Reservados. Sobre la autora: |